A poco para las vacaciones de verano, como es tradición en el cole, se celebró la fiesta de fin de curso.
La novedad de este año es que se celebró en las nuevas instalaciones deportivas. Flamante campo de fútbol de hierba artificial y pistas polideportivas cubiertas. Un graderío desde donde se veía todo estupendamente bien.
Javier se llevó un banderín pero Nico se quedó sin el galardón. Sus notas fueron excelentes. Los dos llegaron a las calificaciones finales con sobresalientes y matrículas en toooodas las asignaturas. ¡Qué satisfacción para ellos y para mamá y papá!
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