Ya es tradicion que cada luna llena nos demos un paseo montañero.
Esta vez, de bajada llegando al camino del agua, nos salieron ladrando unos perros de un pastor.
Yo me asusté pero los chicos estaban encantados con la aventura.
Ya es tradicion que cada luna llena nos demos un paseo montañero.
Esta vez, de bajada llegando al camino del agua, nos salieron ladrando unos perros de un pastor.
Yo me asusté pero los chicos estaban encantados con la aventura.
Andamos ocupados con los temas de salud y empezamos a mirar la alimentación para evitar aditivos, intentamos frecuentar el contacto con la naturaleza, ejercicios de respiración, exposición a la luz del sol... Nos llama la atención el método Wim Hof.
El sábado, según entrenábamos en el gimnasio Nico, Javier y yo, decidimos que después de cenar nos iríamos a meter en el agua en la Poza de Sócrates y... ¡Así lo hicimos!
Rio de montaña, invierno y de noche bajo cero... ¡Uy, qué frio!
¡Qué ilusión tenía de ver a Andreas Scholl!
Lo que no contaba es con el descubrimiento de la soprano Sarah Traubel. ¡Impresionante!
Llevamos una temporada con muy poco tiempo libre, así que el poco que tenemos, lo intentamos aprovechar. Un sábado, después de trabajar, mamá y yo nos fuimos a uno de los rincones que mas nos gusta de la sierra: La poza de Sócrates.
El 9 de septiembre es fiesta local en Alcorcón. Mamá trabajando y los chicos trabajando de socorristas... me fui a la montaña. Siempre tiramos hacia Peñalara...decidí tirar hacia Peña Vítores.
Dia de sol magnífico.
Unos días de agosto lo fuimos a pasar a Santo Tomé. Ahí estaban Tata y Eo con Beti cuidándoles.
Un día nos pusimos a limpiar el terreno, otro nos fuimos a la piscina de Cerezo, y otro día nos dimos un buen paseo por el bosque.
¡Que buena es la naturaleza!
Unos días de mediados del mes de agosto mamá y yo nos fuimos al apartamento que nos prestó nuestra querida vecina Fe.
Fueron apenas cuatro o cinco días pero...¡Qué tranquilidad!.
Mamá pasó tres semanas en Zuhaizpe. Las dos primeras semanas haciendo ayuno y la tercera volviendo, poco a poco a la ingesta.
Una experiencia vital extraordinaria.
Cuando Nico terminó el curso, quiso peregrinar al Valle de los Caídos.
Anduvieron Nico y Martín (Un compañero de clase) toda la noche hasta llegar a la Basílica.
Bonito gesto de fe.
La Asociación Wagneriana de España organizó la asistencia al magnífico recital que ofreció en el Teatro Real de Madrid la gran soprano sueca Nina Stemme.
Fuimos Nico y yo y unos cuantos asociados mas.
Nico se estrenó en el Real.