Un domingo de marzo mamá y yo nos fuimos a dar un paseo por la montaña.
Dejamos el coche en el Puente de la Cantina y subimos un poco rio arriba a través de los senderos del bosque.
Una tarde fresca de los últimos coletazos del invierno pero con un sol que iluminaba y daba color al bosque de Guadarrama.
Otro domingo de abril nos llevó a dar un paseo por las pistas forestales de la Cebollera que salen del Puerto de Somosierra.
Ya era primavera pero el aire era fino y era momento ideal para seguir con la iniciación del método Wim Hof. Sol, naturaleza, agua, tierra y frio.