El sábado 9 de agosto, Javier y yo nos fuimos a vivaquear a la Laguna Grande de Gredos. Echamos el saco al lado de la Charca Esmeralda. El valle iluminado por la luna llena daba un paisaje espectacular, de otro mundo.
A la mañana siguiente buscamos, algo más arriba, alguna pozilla donde darnos un refrescante baño.
Nada se iguala a dormir con tu hijo bajo las estrellas. ¡Lástima que esta vez faltara Nico!
Será en otra ocasión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario