Era un fin de semana de marzo que hizo un tiempo buenísimo. Madrugamos un poco y a las ocho ya habíamos aparcado en Cotos. Desayuno de los buenos en Casa Marcelino (Bocata de lomo, tortilla, bollos, café...) y a primera hora de la mañana ya estábamos tirándonos con el trineo por la ladera nevada.
En los rodales que no había nieve mamá y papá se sentaron a ver a los chicos disfrutar de lo lindo.
Comimos en el Puerto y a primera hora de la tarde ya estábamos en casa despues de haber pasado una mañana de campeonato.
Empezando el año montañero con plato fuerte. El Pico del Lobo. Javier y yo teníamos ganas de estrenar las raquetas que nos dejaron los Reyes Magos. ¡Qué cantidad de nieve!.
La aventura pasó por llegar arriba con una temperatura de unos -8.ºC y un viento que nos tiraba al suelo. La sensación térmica sería de -12ºC o -15ºC. ¡Fresquito!.
Pero no habíamos empezado a bajar cuando en menos de un minuto nos rodeó una niebla con ventisca que no nos dejó ver nada durante una hora. Menos mal que encontramos el famoso cartel de "Pico del Lobo, 2Km". Nieve a "tutiplén", frio, niebla, ventisca...¿Qué mas se puede pedir para tener una aventura en la montaña?
La última salida a la montaña de 2014 fue para ver el Pozo de Nieve de Felipe II que hay en Cuelgamuros.
Es una edificación cerrada que tiene en su interior un pozo de unos quince metros de profundidad y unos 9 de diámetro. Dando un paseo por el bosque nos fuimos hasta la cimbre de Abantos. Un dia estupendo de campo.
Otra Navidad. Este año Atxona ha vuelto a pasarla con nosotros en casa. También nos visitó Olentzero y...¡Cómo no! SS.MM. Los Reyes Magos con un montón de regalos para todos.
Javier está cursando quinto curso de primaria y en el colegio ya no hacen actuación de Navidad pero Nico, que está en segundo Hizo de San José en la obra del cole. Todo un artistazo.
Navidades de alegría, Paz, salud y todo lo bueno que solo el Niño Jesús da.
Las vacaciones de Javier y Nico fueron completas. Pudimos ir a un entrenamiento del Real Madrid. Con nopsotros vino el compañero de Javier, Fernando Herrera.
De vuelta a casa vimos que la figura de la Virgen de los adornos de Navidad de la rotonda estaba tumbada. Paramos el coche y nos bajamos a ponerla bien. Esto hizo sentirnos muy bien a los tres.
La salida a la montaña de noviembre tenía como objetivo llegar a Cabeza de Hierro, pero como habíamos quedado para ir al cumpleaños de José María, a medio camino nos dimos media vuelta.
No importó porque el paseo por la montaña cruzando unos cuantos riachuelos fue muy entretenido.
El campo estaba precioso.
Hacía tiempo que no íbamos a la exhibición que cada primer domingo de mes hace la Fundación Infante de Orleans.
Fuimos a la de diciembre. ¡Menudos aviones!. Es maravilloso verlos volar tan cerca.
El verano estaba a punto de terminar. En casa ya habían cerrado la piscina y teníamos ganas de baño. Así que el segundo fin de semana de septiembre nos fuimos a La Pedriza y subimos a pata hasta La Charca Verde. Lo pasamos pipa. Mamá se quedó con ganas de volver a la que vuelva a hacer bueno.
Naturaleza, montañas, agua fresquita...familia.
Los días que teníamos libres los cuatro para pasarlos juntos hemos ido a Motrico.
Allí Javier y Nicolás han jugado con las olas de la playa,
hemos salido por la noche a la plaza de arriba,
hemos nadado papá y los chicos por encima de los peces,
y un día fuimos con Atxona a San Sebastián. Un día completo.
Primero dimos un paseo marítimo en un catamarán, luego visitamos el acuario, comimos en un restaurante típico de "la parte vieja" y por último subimos al parque de atracciones de el monte Igueldo.
Varios días fuimos a darle a la pelota al campo de fútbol de San Miguél, Allí dio sus primeros pasos como futbolista Illarramendi.
¡Qué gusto le hemos tomado ha las ascensiones nocturnas!.
El pico del Lobo no está en Guadarrama. Está en la Sierra de Ayllón, que es mucho mas agreste, solitaria. Si desde arriba miras hacia Guadalajara puedes ver un enorme espacio de montañas totalmente despoblado en muchos kilómetros al sur.
Desde La Pinilla hay un camino marcado. A medio camino pudimos contemplar el espectáculo del ocaso que desde ahí arriba es indescriptible. Los dos últimos kilómetros los hicimos iluminados por la gran Luna llena. Apagamos los frontales.
Quedaba muy poquito para culminar y todo marchaba de maravilla cuando de pronto...¡Ladridos!.
Ladridos de un perro enorme que venía de la cumbre.
Despacio nos alejamos del lugar echando siempre la vista atrás. Por teléfono contacté con un grupo de Roa del Duero que venía a lo mismo y me avisaron a que les esperásemos porque no era un perro...eran ¡cuatro mastines que cuidan un rebaño del ataque de los lobos!.
Llegaron los que nos acompañaron hasta arriba.
Bocata y "pabajo" porque arriba hacía un incómodo viento.
¡Qué miedo me dieron los mastines!, pero de todas formas la travesía fue preciosa.
El cumple de Nico lo hemos celebrado en casa. Vinieron a comer Tata y Eo. Luego, por la tarde, merendola con todos los de la "urba". Aroha, Iris, Alex, Victor, Mª Ángeles, Bianca...
¡Qué montón de regalos!.
Fantástica la nueva equipación fuscia del Real Madríd. Balones, toallas, un reloj deportivo, ropa de deporte...
¡Felicidades Nico por tu 7º cumpleaños!