CANTABRIA

 En el mes de julio, Nico se fue diez días de campamento de rugby a Cantabria. Allí se lo pasó de fábula. El fin de semana del 1 de agosto fuimos a buscarle Javier, mamá y yo. 
El sábado nos hospedamos en un hotel de Santillana del Mar y el domingo por la mañana, tras recoger a Nico fuimos a pasar el día a la playa.

  De vuelta a Madrid hicimos una breve parada en Frómista.




¡A VALENCIA!

 El fin de semana del 24 y 25 de julio, mamá y yo fuimos a pasarlo a Valencia.

Nico estaba de campamento de rugby en Cantabria y Javier estaba en su ruta de 200 km por los Pirineos.

El sábado por la noche cenamos con Charo, la amiga de mamá de su época de estudiante en Alicante y el domingo lo pasamos espanzurrados en la playa de El Saler.

¡Qué relajación!



PERSEIDAS

 La noche del 12 al 13 de agosto los chicos y yo fuimos, después de cenar, al puerto de Cotos para ver la lluvia de estrellas.

  Subimos y subimos hasta la última Z antes del desvío al Zabala.





¡A SEBULCOR!

 Nuestro buen amigo Javier Santos tiene como tradición invitarnos a su cumpleaños en su casa de Sebúlcor a sus amigos.

 Este año nos hemos juntado cinco "mozos" con los que es una gozada pasar una jornada. A mí me da vértigo pensar que contábamos batallitas de hace casi cuarenta años.



ESTRELLAS Y TIERMES

 El sábado 10 de julio Javier y Nico empezaron unos días de descanso con Tata y Eo en Santo Tomé.

Esa misma tarde nos dimos un entreno con el balón de rugby. Patadón parriba, transformaciones, pases con "spin"...

 Después de cenar, como había luna nueva, no podíamos desperdiciar la ocasión de ver las estrellas en todo su esplendor, así que cogimos el coche y nos fuimos al sitio más alejado posible de la luz de las farolas.

¡Al puerto de la quesera!. A esa oscuridad no estoy acostumbrado y no voy a negar que un poco de canguelo sí que pasé. Pero los chicos no pararon de tirar fotos a ese cielo maravilloso. Algunas fotos salieron espectaculares.

  Al día siguiente, Tata preparó una paella para chuparse los dedos y después nos fuimos Nico Javier y yo a ver los restos arqueológicos de Tiermes.

Cuando llegamos no había nadie y no pudimos hacer una visita guiada, así que anduvimos recorriendo aquél mágico lugar a nuestro aire. Nos quedamos satisfechos y asombrados de la capacidad de trabajo y precisión de aquellas gentes del pasado.

ARROYO DEL PUERTO DEL PAULAR

 El domingo 4 de julio, Javier y yo nos dimos una vuelta por la cara Norte del Guadarrama.

Dejamos el coche en el aparcamiento que hay después de las siete revueltas y subimos cuesta arriba por los arroyos que suben hacia el puerto de Cotos.

Un poco de fresco al salir del coche. 

El campo estaba precioso.